 Arañas, alacranes, serpientes un mundo de animales que viven libres en la naturaleza y en ocasiones en nuestras casas y jardines. Todo el mundo dice que son animales venenosos (y en su mayoría lo son), pero debemos diferenciar entre aquellos animales venenosos de aquellos que son peligrosos para los humanos. Este es el primer paso para romper ese tabú que rodea a estos incomprendidos animales.
Los venenos nos rodean
Es asombrosa la cantidad de animales, plantas y sustancias tóxicas que utilizamos y nos rodean en nuestra vida diaria. En términos reales, cualquier sustancia puede ser tóxica en cantidades elevadas, incluyendo el oxígeno y el agua. La diferencia radica en que un veneno funciona de la misma forma pero en pequeñas cantidades. Una hormiga inyecta veneno cuando pica, pero éste no mata. Lo mismo pasa con la mayoría de los animales venenosos. Su veneno fue diseñado para matar presas pequeñas, del tamaño de un insecto, rana o ratón, y en ningún caso lo utilizan si no es verdaderamente necesario, como la autodefensa.
En el desarrollo y evolución de la vida humana hemos descubierto y utilizado plantas y otras sustancias orgánicas con propósitos medicinales. Actualmente, muchas de las medicinas que consumimos contienen sustancias que en su origen fueron extraídas de plantas, animales o minerales y contribuyen a combatir dolores y enfermedades que antes no podían combatirse; todo esto es gracias a los venenos.
Actualmente, la separación de ciertas toxinas de estos venenos, en combinación con un cálculo adecuado de la dosis, permite a los científicos crear novedosos tratamientos para curar eficazmente tanto dolores musculares como enfermedades degenerativas como la hipertensión arterial, diabetes o inclusive cáncer.
Arañas por miles, peligrosas muy pocas
 De las 35 mil especies de arañas conocidas, en México tenemos cerca de 2 mil, cuya mayoría vive alejada del hombre y una minoría se acerca o se introduce a nuestras casas en busca de comida. Todas ellas, dentro y fuera de la casa, son un importante control natural de insectos y plagas, que igualmente se introducen en nuestros hogares.
Aunque prácticamente todas las arañas producen una sustancia tóxica o venenosa, sólo un puñado de ellas tiene la capacidad de poder atravesar la piel humana, y sólo muy pocas tienen un veneno lo suficientemente potente como para producir algo más que una simple irritación local temporal en la piel. Sin embargo, es importante mencionar a esas pocas especies que tenemos en México, para saber distinguir entre una araña peligrosa de otra que no lo es. Sólo 3 especies son particularmente importantes: la viuda negra o capulina, la viuda café (Latrodectus sp.) y la araña reclusa, parda o violinista (Loxosceles reclusa), mismas que pueden matar a un niño pequeño o a persona con hipersensibilidad a su veneno.
Alacranes pequeños y grandes, ¿todos venenosos?
 El tema de los alacranes es otro gran tabú en el que cualquier tipo de alacrán es considerado venenoso. De las más de 1,300 especies que existen en el mundo, sólo 25 son peligrosas para el hombre y únicamente 7 de las ellas se encuentran en México, (centruroides sp). Si bien es posible distinguir entre venenosos e inofensivos (verificando la forma de una pequeña estructura de su cuerpo), el riesgo que se corre al atraparlo no vale la pena para un ciudadano cualquiera.
Si éste lo pica, deberá llevarlo consigo a solicitar asistencia médica y serán los médicos quienes determinarán su peligrosidad, así como los tratamientos médicos para combatir los efectos tóxicos del veneno de alacrán, que en nuestro país son de primer nivel, ya que a pesar que México posee el primer lugar mundial en picaduras de alacrán, las muertes que éstos provocan anualmente son muy bajas.
¿Y las serpientes?
 Esos satanizados reptiles son en su mayoría inofensivos y todas las serpientes que en general pueden encontrarse en áreas urbanas o rurales no representan ningún peligro para el ser humano, y aún en zonas poco perturbadas es muy difícil encontrar una serpiente, dado que la gente las mata en la primera oportunidad. En México, actualmente se conocen cerca de 63 especies venenosas, pertenecientes a las familias Elapidae y Viperidae, pero en Jalisco sólo tenemos a 13 de ellas. Hay que tener particular cuidado con las serpientes de cascabel (crotalus sp.) y las coralillos (Micrurus nigrocinctus).
Se estima que menos del 0.0005% de las personas que son picadas o mordidas por un animal venenoso corre el riesgo de morir, lo que muestra por una parte la efectividad de los tratamientos médicos y, por otra, el bajo riesgo de sufrir algún peligro real. Lo cierto es que gran parte de los accidentes que ocurren con animales venenosos fueron provocados por la misma persona, quien intentó manipular o molestar algún animal venenoso y éste lo atacó en defensa propia. Definitivamente, el mejor consejo que todos podemos seguir es el de respetar y no molestar a ningún animal que desconozcamos si es o no venenoso. La precaución y la distancia son la mejor herramienta que tenemos para prevenir un accidente.
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