El verano ha llegado y con él las tortugas marinas, quienes fielmente regresan año con año a depositar cientos de huevos en nuestras playas. Buenas y malas noticias se escuchan durante la temporada, que abarca principalmente desde los meses de junio hasta diciembre. Por un lado, los nobles e importantes esfuerzos que día a día se realizan en nuestras playas para proteger a estas visitantes, mientras que por otro seguimos descubriendo las atrocidades que algunas personas continúan cometiendo en contra de ellas.
Vallarta de noche
Mientras la mayoría de las personas descansan cómodamente en sus hogares, un milagro de la evolución se presenta en las playas. Decenas de tortugas marinas salen del mar sigilosamente en busca de un sitio seguro para depositar sus huevos, en un penoso esfuerzo de casi una hora (45 minutos para buscar un sitio adecuado, excavar, desovar, cubrir el nido y regresar al mar); tiempo suficiente para que desvelados curiosos las molesten inconscientemente con el afán de llevarse una “foto del recuerdo”, obligándolas a regresar al mar sin haber siquiera logrado su cometido. Además del gasto de energía que esto representa (recordemos que son animales que han perdido su habilidad de estar en tierra), cada noche se enfrentan a un coctel de peligros y obstáculos por sortear; como luces que las desorientan, espigones, rompeolas, camastros, sillas, basura y cuanto podamos imaginar, sin olvidar a los hombres sin escrúpulos que aún las matan y roban sus huevos.
Lo Bueno
Sin pretender describir a detalle los innumerables problemas a los que se enfrentan las tortugas en mar y tierra, es de gran importancia resaltar lo bueno que se hace en Vallarta y reconocer a aquellas personas, hoteles y condominios que han depositado su confianza en los esfuerzos que se realizan en nuestros litorales.
En la Bahía de Banderas la gran mayoría de las playas están protegidas. En Puerto Vallarta existe un programa bien organizado y coordinado, donde algunos de los más reconocidos hoteles y condominios participan, protegiendo e incubando los nidos que se recuperan, para posteriormente liberar a las pequeñas crías en eventos públicos al atardecer con la participación de huéspedes y visitantes.
La policía ecológica de Puerto Vallarta, al igual que los efectivos de la Zona Naval Militar, realizan la vigilancia de las playas y se encargan de transportar los nidos a uno de los nueve viveros que actualmente operan. Las playas de anidación más importantes son Los Muertos y Marina Vallarta, y este año se espera proteger alrededor de 1,600 nidos en Vallarta.
Aún cuando pocas son las tortuguitas que logran sobrevivir debido a la gran cantidad de depredadores que tienen en la naturaleza (se estima que 1 de cada 1,000 llegarán a la edad adulta), el simple hecho de haber protegido los huevos durante su incubación permitirá a miles de ellas tener la oportunidad de llegar al mar, lo que incrementa enormemente la tasa de supervivencia (se calcula que sobrevive hasta el 5%). Comparando ambos porcentajes podremos darnos cuenta de la importancia de estos esfuerzos de conservación, que buscan preservar una de las especies vivientes más antiguas del planeta, y que han existido prácticamente sin cambios desde la era de los dinosaurios.
Lo Malo
Como en cualquier actividad sin fines de lucro, sea para fines sociales, culturales o de conservación, los recursos con que este programa funciona dependen totalmente de los donativos que amablemente algunas empresas realizan año con año. Sin embargo, cada vez es más difícil obtener apoyo, por lo que el programa actualmente se ha visto rebasado en capacidad y superado muchas veces por actividades ilegales que ensombrecen los logros obtenidos.
Lo Peor
Dicho esto, estamos obligados a denunciar la terrible situación por la que las tortugas marinas están pasando, lo que ha orillado a tres especies a estar al borde de la extinción. La búsqueda frenética e injustificada por sus huevos, atribuyéndoles falsos poderes energéticos, ha hecho que el “huevero” ya no busque los huevos en la playa como tradicionalmente lo hacía, sino que ahora persigue y sacrifica tortugas en el mar sólo para obtener un puñado de huevos. No se diga además el enorme mercado ilegal de su carne y piel.
Sintámonos orgullosos de tener a una de estas maravillosas especies anidando en nuestras playas. No basta con repudiar o rechazar las crueles e ilegales prácticas que diario a diario se cometen en nuestras narices, sino en verdad debemos hacer algo para poner nuestro granito de arena. Ese “hacer algo” significa ayudar verdaderamente a que nuestros objetivos se cumplan, ya sea realizando un donativo (por mas mínimo que sea) o brindando trabajo voluntario.
Si nunca ha observado a una tortuga marina realizar ese admirable esfuerzo de anidar, lo invito a que nos acompañe a la playa y sea testigo de esta conmovedora hazaña que le cambiará su forma de ver la naturaleza y la vida.
Cena de Gala a Beneficio del Programa de Conservación de Tortugas Marinas
Outback Restaurant Lunes 9 de octubre, 9:00pm
Venta de boletos en PVNet Centro, de lunes a viernes 9:00am-5:00pm
Para mayor información, contacte al Biol. Oscar Aranda al correo electrónico: osaranda@yahoo.com
o visite el sitio electrónico de la organización Unidos para la Conservación AC: www.vallartanature.org |
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