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Guacamayas y Pericos, ¡En Peligro de Extinción!

por Biol. Oscar S. Aranda Mena |

¿Se ha puesto a contar cuántos pericos y guacamayas hay en las casas de su vecindario? Seguramente es usted uno de tantos ciudadanos que consideran a los pericos como una mascota tradicionalmente vallartense o, siendo más justos, una mascota tradicionalmente mexicana. Desafortunadamente, todas esas verdes y simpáticas aves provienen casi en un 100% de nuestras selvas.

Una verde tradición
Todo niño (o adulto) ha deseado alguna vez tener un perico en casa, enseñarlo a hablar y llevarlo orgullosamente posado sobre su hombro. Esta tradición proviene de los tiempos prehispánicos, pero tomó fuerza luego de la conquista de los españoles, quienes se maravillaron por su verde colorido.

Condenados a prisión
Para un perico capturado, vivir enjaulado sería su mejor futuro, en caso de sobrevivir al trauma de ser sacados de sus nidos. Luego, son en ocasiones delicadamente cuidados y alimentados, hasta que crecen y se vuelven tan traviesos que deben ser enjaulados por el resto de su vida.

La cruda realidad
En este momento podrá usted pensar que esto no ocurre en Vallarta. Lo que poca gente sabe es que por cada perico que se vende, al menos otros 8 murieron durante el proceso de captura, manejo y transportación. Se estima que la cantidad de pericos (de todo tipo, incluyendo guacamayas) que son capturados anualmente en México supera los 70 mil individuos. Simplemente no hay selva que resista ese saqueo.

Vientos de esperanza
Finalmente el gobierno hizo algo al respecto y el pasado año se publicó una ley que prohíbe la captura de cualquiera de las 22 especies. Eso significa que cualquier perico o guacamaya que le vendan en la calle es de origen ilegal. Cabe mencionar que en Vallarta existe una agrupación de personas que han echado a andar un ambicioso proyecto para la recuperación de la guacamaya verde.

Es cuestión de querer. Por más ganas que tenga de adquirir un perico silvestre, piense en su futuro y su importante papel en nuestras selvas. Si de verdad los quiere, ¡protéjalos y apoye los esfuerzos de conservación que se realizan!


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