Return to Inicio
La joya de nuestras selvas: ¡En Peligro de Extinción!
por Biol. Oscar S. Aranda Mena |
Las guacamayas son el emblema de las selvas en todo el mundo. Sin importar su color o especie, son las embajadoras de las selvas, representando su exuberante y singular belleza. ¿Imaginas las selvas que rodean a Puerto Vallarta sin guacamayas? ¡Pues piensalo, porque de no hacer algo al respecto, estas magníficas aves podrían desaparecer!Las Guacamayas mexicanas: nacidas para ser libres En las selvas mexicanas habitan 2 especies de guacamayas, ambas en peligro de extinción. En el sureste mexicano habita la guacamaya escarlata (Ara macao), con su color rojo brillante; mientras que en los bosques y selvas de las costas del Pacífico mexicano y algunos otros estados del país habita la guacamaya verde (Ara militaris), cuya presencia en los alrededores de Puerto Vallarta se hace notar con sus escandalosos gritos, que se pueden escuchar a cientos de metros de distancia. La guacamaya verde es una especie ampliamente distribuida no sólo en México sino en Centro y Sudamérica, aunque la población más importante habita en territorio mexicano. A pesar de la gran presión que esta especie ha sufrido por parte del hombre, ha logrado sobrevivir en variados climas y ambientes naturales, pero poco a poco sus poblaciones se han ido reduciendo cada vez más, al grado que hay quienes aseguran que actualmente existen más guacamayas en cautiverio que en libertad. En México, guacamayas y pericos son tradicionalmente utilizados como mascotas, a pesar de las leyes que prohíben su captura y comercialización. Ante la indiferencia de las autoridades, estas verdes y simpáticas aves son capturadas diariamente en nuestras selvas, con técnicas inhumanas, traumáticas y en la mayoría de los casos mortales para los desafortunados pajaritos. Lo que los nuevos poseedores de una guacamaya no saben es que es un animal que no está hecho para vivir en cautiverio y mientras lo ven crecer y celebran sus travesuras, van cayendo en cuenta que, de no enjaular a ese pajarraco que crece y crece sin parar, perderán toda posesión, adorno o decoración no metálica de su casa, por lo que ese indomable miembro de la familia terminará encerrado tras las rejas de una jaula por el resto de sus días, condenado a una vida aburrida y solitaria, sin poder encontrar pareja y perpetuar su especie. Los esfuerzos por salvarlas: Autoridades vs. Organizaciones civilesEn Puerto Vallarta, desde hace más de 15 años han existido esfuerzos para identificar, censar y controlar a las guacamayas que existen en cautiverio, buscando inclusive que los propietarios las donen o las integren en un programa de reproducción, sin mayor éxito. Por otro lado, la protección legal que tienen ha sido muy reducida, pues aunque las leyes son muy claras, no hay quien realice la inspección, la vigilancia y mucho menos la aplicación de sanciones. Las guacamayas silvestres, además de los problemas que tienen por el saqueo de sus nidos, tienen muy limitado éxito reproductivo: no más del 30% de la población reproductora logra criar exitosamente a tan sólo un polluelo, pues el proceso completo les puede tomar más de 5 meses, desde el cortejo hasta que el polluelo es capaz de dejar el nido. Es así como personas preocupadas por el futuro de las guacamayas en nuestra región decidieron organizarse y poco a poco han desarrollado proyectos serios que pueden darle una nueva esperanza, realizando actividades de educación ambiental, censos y monitoreos de poblaciones silvestres, esfuerzos de reproducción y crianza en cautiverio, hasta proyectos tan ambiciosos como crear santuarios y reservas privadas donde las poblaciones silvestres se reproduzcan sin el peligro de saqueadores, con la posibilidad de mantener guacamayas domésticas en semi-cautiverio. ¿Suena bien, no? Aunque el mayor problema que estas organizaciones enfrentan es la indiferencia y la falta de recursos, por lo que se han dado a la tarea de difundir la importancia de estas aves para la región y para el ecosistema, organizando eventos públicos donde la sociedad se puede involucrar en los proyectos tanto como quiera. Si no tienes el tiempo para involucrarte no te preocupes. Deposita tu confianza en estas personas y con tu aportación económica les permitirá continuar con su noble trabajo, tratando de reparar lo que cada uno de nosotros como sociedad hemos destruido. Dejemos a un lado los egoísmos y unamos fuerzas para asegurar que en nuestras selvas sigan volando libres las majestuosas y emblemáticas guacamayas. |
Otros artículos |
Las guacamayas son el emblema de las selvas en todo el mundo. Sin importar su color o especie, son las embajadoras de las selvas, representando su exuberante y singular belleza. ¿Imaginas las selvas que rodean a Puerto Vallarta sin guacamayas? ¡Pues piensalo, porque de no hacer algo al respecto, estas magníficas aves podrían desaparecer!
Los esfuerzos por salvarlas: Autoridades vs. Organizaciones civiles