Return to Inicio

Los Cantos De Las Ballenas: Cantando Por Sus Vidas.

por Biol. Oscar S. Aranda Mena |

Cada invierno, las ballenas jorobadas nos regalan experiencias inolvidables al mostrarnos sus gigantescos cuerpos salir a la superficie. Pero fuera de esos pequeños instantes en que las observamos, un mar de misterios y secretos las sigue rodeando, mientras pasan sus vidas bajo el agua. Uno de los más enigmáticos secretos mejor guardados son sus cantos, que a través de la historia han intrigado al hombre.

Más allá de una simple canción
Los cantos de las ballenas han cobrado gran importancia en los últimos años y fueron elegidos como uno de los sonidos representativos de la tierra, lanzados al espacio en 1977. Fue apenas en 1971 cuando un par de científicos comenzaron a estudiarlos, descubriendo que sus cantos son los más largos y complejos sonidos existentes en el mundo animal, además del de los humanos. Ningún ruiseñor o canario podría siquiera competir con un animal de estos, quedando opacado por lo complejo de sus cantos y por el hecho de que las ballenas no poseen cuerdas vocales, y que todos los sonidos los producen por complejos movimientos de aire en sus cavidades buco-nasales, sin necesidad de liberar aire como nosotros.
 
¿Serenatas marinas?
Actualmente, se cree que los cantos están estrechamente relacionados con la búsqueda de pareja, ya que sólo los machos cantan y lo hacen únicamente durante la época de reproducción. Es común escuchar a alguien mencionar que es una “canción de amor”, cuando en realidad es más una “declaración de guerra”, dirigida a otros machos de la zona (sus potenciales rivales) para marcar territorio y advertirles sobre su presencia.

Debido a su adaptación a la vida en la inmensidad del mar, las ballenas han desarrollado uno de los más sensibles oídos del mundo animal, siendo capaces de reconocer, por el sonido, el origen y la distancia de otras ballenas a cientos de kilómetros de distancia. De esa forma, las ballenas se mantienen en contacto a través de sus vocalizaciones, que por cierto viajan 4 veces más rápido en el agua que en el aire.

¡Ballenas en peligro!
Desafortunadamente, esa gran capacidad de percibir los sonidos está poniéndolas en un serio riesgo al que muy pocos han puesto atención y, según las últimas investigaciones, el futuro mismo de las ballenas está en riesgo, debido al incremento del ruido en el silencioso mundo submarino, generado por las intensas actividades humanas en los océanos (contaminación sonora).

La explicación está en que las ballenas utilizan los sonidos para orientarse durante sus migraciones, en una forma similar a la que utilizan los delfines, pero con sonidos de baja frecuencia (que pueden recorrer muy largas distancias), mientras que la vista, el tacto y el olfato son de importancia secundaria. Es así como los científicos han descubierto que los sonidos producidos por las ballenas pueden viajar actualmente hasta 400 kilómetros, pero hace 20 años estos mismos sonidos podían ser escuchados ¡a 1,600 kilómetros!, lo que nos da una idea de lo contaminado que está el mar, pero no tenemos aún la certeza sobre las consecuencias que esto le acarreará a las ballenas en el futuro.

Los peligros de nuestra bahía
No podemos olvidar que las ballenas que vienen a nuestra bahía año con año se enfrentan con infinidad de peligros y riesgos, sumados a una pésima regulación de la actividad de observación de ballenas por parte de las autoridades. Además, el tráfico constante de embarcaciones de todos tamaños significa una agresión directa. Si esto no fuera poco, existen actividades “atractivas” para nosotros como la explosión de juegos pirotécnicos, lastimando los oídos de las ballenas y ahuyentándolas.

El hecho de que las ballenas sigan viniendo año con año no es garantía que continúen haciéndolo, y de seguir nuestro comportamiento egoísta, seguramente nos castigarán a todos por igual, privándonos de ese maravilloso y único espectáculo que es la observación de estos mamíferos marinos. Ayúdenos a conservarlas cerca, asegurándose de ir a verlas en una embarcación autorizada y comprometida con las ballenas; cuyo primer objetivo sea brindarle un recorrido respetuoso y ambientalmente responsable.   

*Oscar Aranda es biólogo dedicado a la conservación y respeto a la naturaleza, promoviendo activamente la conciencia ambiental. Dedicado en el verano a la protección de tortugas marinas en Puerto Vallarta, y a la observación responsable de la ballena jorobada durante el invierno. Para mayor información visite la página www.vallartanature.org

Otros artículos